Espiritualidad

Conducidos por el Espíritu Santo dulce huésped del alma, buscamos vivir conforme con el evangelio del Señor manifestado en su Palabra para configurarnos con Él y ser portadores de la Buena Nueva a nuestros hermanos.

Siguiendo el carisma que se nos ha regalado deseamos vivir como verdaderos cristianos de la siguiente manera:

Frecuentando constantemente los sacramentos que administra nuestra madre la Iglesia para recibir la gracia de Dios que de ellos emanan.

Buscando continuamente encuentros profundos con Dios en el silencio, para experimentar su presencia que nos transforma y configura con Él.

Escuchando asiduamente la Palabra de Dios en las escrituras que nos ilumina, alimenta y da vida.

Esforzándonos por vivir plenamente cada tiempo litúrgico para aprovechar la gracia particular que ellos nos regalan para crecer en el seguimiento a Jesucristo.

Imitando el corazón inmaculado de María silencio, confiado, humilde y prudente.

Siendo hombres de oración y vida interior reconociéndose moradas de Dios y teniendo conocimiento de sí mismo.

Siendo dóciles a las mociones del Espíritu Santo que gime en el interior y nos ayuda a discernir la voluntad de Dios.

Siendo hombres caritativos con el que sufre y el desamparando reconociendo en ellos al mismo Cristo.

Evangelizando a los hermanos para que conozcan, amen y sigan al Señor.

Visita a Jesús Sacramentado

La vista a Jesús Eucaristía es algo muy importante en nuestras vidas, nos fortalece y conforta. cada vez que estamos frente al sagrario tratamos de estar en silencio y recogimiento delante de Él.